Los muslos y las caderas, al igual que el abdomen, pueden sufrir de los efectos de la gravedad y el tiempo, cayéndose poco a poco deformando el contorno de la pierna.  Esto se puede corregir con un levantamiento de muslo o de cadera.  La operación se individualiza al área tratada, pero como cualquier procedimiento de levantamiento el paciente transa por una mejor apariencia  por una cicatriz.  Las cicatrices se esconden en áreas normalmente cubiertas por ropa, o en pliegues de piel pero pueden moverse con el tiempo.

La operación es ambulatoria y puede hacerse bajo anestesia local con sedación.  Usualmente se usa liposucción en conjunto con el levantamiento para ayudar a crear un mejor contorno en la pierna.  El procedimiento se empieza por una incisión en el área afectada, la piel y tejido subcutáneo se elevan y se revisten sobre el área descartando el exceso.  La incisión se cierra con sutura fina y se pone una vendaje elástico de compresión que tiene que usarse por una semana.

El período de recuperación varía dependiendo de lo complejo de la operación.  Tendrá molestias por varios días, y la piel sé sentirá apretada al moverse.  Le recomiendo que asuma un nivel de actividad sedentario por 2 semanas y regrese a su estado de actividad preoperatoria al cabo de 6 semanas.  El cambio postoperatorio será inmediato, pero recuerde que todo seguirá cambiando y mejorando por un  período de 6 meses.

El riesgo de complicaciones es bajo e incluye infecciones, hematomas, cicatrices gruesas, asimetría, y cambios de sensación en la piel.  La complicación más común es la migración de la cicatriz ayudada por la gravedad y la relajación de la piel.  Para la mayoría de los pacientes esto no es problemático, y prefieren la cicatriz al aspecto del área antes de operarse.